Riesgo de tipo de cambio: ¿qué es y cómo evitarlo?

INVERSIÓN

4 de octubre

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El Departamento de Análisis de Bankinter nos da las claves para aprender a cubrir el riesgo de tipo de cambio: ¡Descúbrelas!

Las oscilaciones de los tipos de cambio constituyen un factor importante que debe tenerse en cuenta antes de invertir en un fondo denominado en moneda extranjera. Por ejemplo, si suscribimos un fondo de acciones estadounidenses en dólares, una depreciación del dólar contra el euro penalizará directamente la rentabilidad del fondo para un inversor en euros.

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El año pasado, por ejemplo, la revalorización del S&P 500 fue +21,8% en dólares estadounidenses (USD), pero debido a la fuerte depreciación de esta divisa frente al euro en dicho periodo, la rentabilidad para un inversor en euros solo fue +6,9%.

La cobertura de tipo de cambio es un recurso utilizado por muchos inversores con vistas a eliminar (o reducir) el riesgo en una inversión en moneda extranjera. El retorno de una inversión en un activo denominado en moneda extranjera procede de dos vías:

  1. Retorno del activo en moneda extranjera (variación del precio + dividendos)
  2. Variación del tipo de cambio

Esta segunda variable, que muchas veces es ignorada por los inversores, puede suponer un impacto significativo en la rentabilidad de la inversión (Gráfico 4.1) y constituye una importante fuente de riesgo/volatilidad. En este sentido, se plantea la posibilidad de contratar una cobertura del tipo de cambio.

¿Cómo funciona la cobertura del tipo de cambio?

La cobertura de tipo de cambio de una determinada clase de un fondo requiere un acuerdo entre la entidad gestora del fondo y un tercero (intermediario) denominado “contrato a plazo”. Tomando como referencia el caso del eurodólar estadounidense, el fondo fijará un tipo de cambio futuro (forward rate) al que se venderán dólares, eliminando así la exposición a las fluctuaciones del tipo de cambio. En caso de que el dólar se deprecie frente al euro el fondo obtendrá una plusvalía con el tipo forward, puesto que previamente fijó un precio futuro superior de venta de los dólares, el cual compensará la caída del valor de los activos en euros derivada de la depreciación del dólar. 

En cualquier caso, conviene observar que existe una diferencia entre el tipo de cambio forward y el tipo actual (o spot). Esta diferencia se denomina carry y esencialmente está determinada por el diferencial de tipos de interés entre los respectivos países con un equilibrio denominado paridad cubierta de los tipos de interés. 

Lo que esta relación nos dice es que la cotización forward de la moneda del país con los tipos de interés más elevados (en nuestro ejemplo, los Estados Unidos), debe ser rebajada frente a la de la moneda del mercado con los tipos de interés más bajos (euro), de manera tal que se evite la posibilidad de que se produzca un arbitraje.

Es decir, en caso de que esta relación no se verifique (asumimos un tipo de cambio forward equivalente al tipo actual), un inversor podría comprar dólares hoy, invertirlos a un tipo sin riesgo en Estados Unidos y convertirlos dentro de por ejemplo 6 meses a euros a un tipo forward fijado anteriormente. De esta forma, el inversor europeo conseguiría un retorno sin riesgo superior al que obtendría al invertir en una obligación sin riesgo en Europa (arbitraje).

¿Cuánto cuesta cubrir el riesgo de cambio?

Coherentemente con esta explicación, para eliminar el riesgo de cambio resulta necesario fijar un tipo de cambio futuro (forward), cuyo valor depende del tipo de cambio actual y del diferencial de tipos de interés entre los dos países. Para un inversor europeo, esto significa que para eliminar el riesgo del USD resultará necesario aceptar un descuento en la venta futura de dólares (es decir, asumir un coste), correspondiente a la diferencia entre los tipos de interés en los Estados Unidos (Líbor) y en Europa (Euríbor).

El gráfico que aparece a continuación refleja el coste implícito de cobertura del riesgo eurodólar estadounidense a lo largo de los últimos 10 años tomando como referencia la diferencia entre el Líbor (Estados Unidos) y el Euríbor (Europa) a 6 meses. Cabe constatar que este diferencial se ha ampliado, situándose actualmente en máximos: 2,80%. Esta ampliación se asocia al proceso de subida de tipos de interés por parte de la Fed, que contrasta con una continuación de las políticas acomodaticias por parte del BCE en Europa. A su vez, esto hace que la cobertura del dólar resulte bastante cara desde un punto de vista histórico. 

Cubrir o no cubrir, esa es la cuestión

Cuando se trata de invertir en un fondo denominado en moneda extranjera (por ej., USD), tenemos dos opciones:

  • Invertir en una clase en dólares estadounidenses (unhedged) y estar expuesto a las variaciones del tipo de cambio
  • Eliminar el riesgo de cambio al invertir en una clase cubierta (hedged), lo que implica asumir un coste adicional

La elección no es lineal y depende de una serie de factores, como es el caso de: clase de activo, horizonte temporal, visión sobre la evolución de los tipos de cambio, etc.

  • Clase de activo: Si se trata de activos con volatilidad baja (por ej., bonos, retronó absoluto…), es de esperar que el riesgo de cambio tenga un peso más significativo en el riesgo total de la inversión, lo cual puede distorsionar por completo el fundamento de inversión. Por esta razón, resulta razonable cubrir el riesgo de cambio en activos de volatilidad baja.
  • Horizonte temporal: Generalmente, a largo plazo, las fluctuaciones cambiarias se anulan y no compensa asumir el coste de una cobertura. No obstante, para inversiones a corto/medio plazo, las oscilaciones pueden resultar significativas y la cobertura de cambio puede ser una excelente herramienta de gestión del riesgo.
  • Visión sobre la divisa (USD): Es preciso contar con un sólido asesoramiento macroeconómico sobre la divisa que hipotéticamente cubriría (en este caso USD) porque si llega a la convicción de que ésta se apreciará más que el coste implícito de cobertura en el periodo de inversión, la cobertura no se justificaría.

 

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